martes, 31 de mayo de 2011

02-03-2011



Siempre, cuando me imaginaba ese momento, me ponía nerviosa, se me nublaban los ojos, y me temblaban las piernas. Podía llegar a imaginar algo, pero... nada comparado a como realmente fue. Sí... 'lo he conseguido'. Después de todo... se me eriza la piel. Cada vez que recuerdo el momento me da taquicardia y siento como si volviera a estar ahí. Se empañan mis sentidos y me siento como en una nube... Siempre pensé que después de vivir eso, las palabras me saldrían solas, que podría llegar a escribir cientos y cientos de líneas, pero ahora...ahora que de verdad ha pasado...no me salen las palabras. No sé como empezar esto... tan solo me sale llorar de alegría, y sentirme tan jodidamente feliz como orgullosa(...) En un principio no iba a ir... Como ya dije, no estaba preparada, pero algo me dijo que fuera, que lo intentara... y fue pensado y hecho. Madrugar, preparar todo, coger permanente, dinero, su camiseta y la cámara. Y caminar, o flotar...qué más daba..ir hacia él. Y cuando llegué al aeropuerto y vi a toda esa gente me eché para atrás...quise irme. Y mas cuando vi su camiseta en manos de otras, pero de nuevo, algo me decía que debía quedarme. Cada vez había más gente, como de normal. Hubieron momentos en los que como me temía, me sentí sola entre todas esas personas, sola, que no sabía que hacía ahí, que no sabía la razón de por qué le esperaba... Pero ahí estaba, besando el tatuaje y suplicando que vinieras pronto. Parecía que no pasaba el tiempo, y que cada vez hacía más frío, y que cada vez había más gente...empezaba a agobiarme y no aguantaba más de pie... no había comido nada en todo el día y las piernas empezaban a fallarme... Y de repente los seguridades murmuraron algo, se abrió una puerta, y la gente empezó a chillar. Desde ese momento, hasta el momento en que saliste tú, lo vi todo nublado, la vista empezó a inundarse, y por si eso fuera poco, pasó de hacer mucho frío a hacer mucha calor. Entonces ocurrió. Saliste. Te vi y el tiempo se paró. Lo vi todo a cámara lenta...no sé por qué, pero instintivamente levante tu camiseta y la viste... te acercaste. -Si me vieras ahora que lo estoy recordando...tengo la piel de gallina y me tiemblan todo...- Te acercaste, te paraste, la cogiste, cogiste mi permanente, y, después de intentarlo de muchas maneras, pudiste firmar bien ya que puse mi mano debajo, me miraste, y cuando te ibas a ir, te diste cuenta de que te llevabas algo mio... volviste y me devolviste el permanente. ¿Qué fueron? 30 segundos? 40? para mí una eternidad. Pensar que de todos, solo te paraste tú, y de toda la gente, solo te me paraste a mí... me estremezco de pensarlo, me sale la sonrisa tonta y...te quiero a morir. Supongo que nunca imaginé que fuera a ser así, es más, pensé que no llegaría nunca, que jamás sabría si tus manos impresionan tanto en persona, si eres tan rubio como en la tele, y si es verdad eso que dicen de que tus ojos esconden la locura. Y sí, todo eso es verdad. Pero también es verdad que no me dio tiempo a darte las gracias por todos estos años de magia, por cada partido, cada jugada, cada celebración, a enseñarte la mano y que vieras que lo mio no es un capricho, que va enserio...todavía no lo he asimilado. Que miro la foto de los dos juntos y no me entra en la cabeza... que pienso que, o alguien me pellizca, o no me lo creeré nunca. ¿Sabéis qué? Que lo intentéis. Que no desistáis nunca a vuestros sueños, que lo intentéis siempre todo, a muerte, hasta conseguirlo, aunque hacerlo os cueste más de media vida, aunque penséis que es imposible...no abandonéis. El resultado es lo más parecido a estar en el cielo. Conseguir tus metas, y más, si es después de tanto sufrimiento, de tanta distancia, de tantas lágrimas y de tantos años, es la mejor sensación que alguien puede llegar a alcanzar. Y a ti... a ti solo me queda...pff iba a darte las gracias, pero incluso me da vergüenza. Te mereces el cielo. Y luego en el partido confirme lo que ya sabía...nada ni nadie puede contigo. Hacer oídos sordos a todas esas palabras que intentaban hacerte daño, y crecer a cada minuto de partido te convierte, si es posible, aún más en mi ídolo. A veces, la vida es justa, o si no eso, al menos devuelve poco a poco todo lo que tú vas dando. Bueno o malo, pero te lo devuelve. Supongo que cuando me crea todo esto que ha pasado, vendré por aquí de nuevo, ahora me voy a hacer lo que más hago desde el miércoles.. mirar la camiseta, la foto, y saber que eres lo más grande que existe en el universo.

miércoles, 16 de junio de 2010


16 Junio 2010.

Hola... No te voy a preguntar como estás, no sé si quiero saberlo. ¿Ya te han curado la ceja? ¿Te sigue doliendo? Me has dado un buen susto ¿eh? Menos mal que no ha sido nada, pero en el momento me he asustado, encima, con lo aprensiva que soy con la sangre... Y verte ahí tirado... Pero nada, los golpes dicen que hacen a la gente más dura, ¿no? Y si te ha pasado es porque estabas ahí. Intentado salvar el gol. No ha podido ser, ¿y? Nadie es perfecto. No ha sido culpa tuya. Como me entere que te sientes mal por el gol, como te eches las culpas, como vea que alguien insinúa que ha sido en parte, por un fallo tuyo... Si para lo bueno somos un equipo, para lo malo también, si los goles son gracias a todos, los fallos son por culpa de todos. ¿Como están los ánimos por ahí por el vestuario?... ¿Para que mentir? Esta derrota ha sentado como un jarro de agua fría, en toda España, a todos los españoles. Pero que nadie se de por vencido, ¿eh? ¡Con la cabeza bien alta! Seguimos con el mismo juego de siempre, con el equipo que nos hizo campeones de Europa...bueno, con el mismo no, mejor. Estás tú, y se nota. Joder si se nota... ¿Sabes lo que es estar a punto de llorar de orgullo? ¿Apretar fuerte tu numero de mi muñeca contra mi pecho? No estoy más orgullosa porque no tengo más capacidad, pero te prometo que si ese gol en la primera parte hubiera entrado hubiera cogido un avión hacia sudáfrica, hubiera llegado hasta a ti y te hubiera dado un abrazo, te hubiera dado las gracias, y luego, sin decir nada, me hubiera vuelto para mi casa. ¿Y luego? ¿Cada pelota que cortabas? Solo tú podías. Estabas en el momento y en el lugar siempre. Joder. Gracias. El segundo gol que han estado a punto de marcar ellos... ¿Quién lo ha evitado? El número 3. ¿Y qué más da que tuvieras la cara llena de sangre? ¿A caso hay algún dolor que supere el orgullo de representar un país y dejar constancia de quién eres? Igual esto viene bien. No digo que sea bueno, solo que igual viene bien. La gente se lo tenía demasiado creído, ¿no? Para ganar antes hay que jugar. Ahora si dejan de pensar que somos favoritos igual os quitáis esa mochila de presión que seguramente todos lleváis puesta. Yo sigo confiando Gerard, ¿tú no? Estoy convencida de que sí, si no no hubieras luchado como has luchado, si no, no hubieras hecho de delantero provisional, dejando la defensa para intentar empatar el partido. Lo mejor de todo es que hay gente que todavía me pregunta por qué eres mi ídolo. Claramente la gente que me lo pregunta no entiende de fútbol, no les gusta. Y tristemente sigue habiendo personas que no mirar el fútbol, te miran a ti. Eso me parece más triste que lo otro. Mucho más. Bueno, pues eso, que no quiero cabezas bajas, ni comidas de cabeza, ni nada de eso ¿eh? España os necesita ahora más que nunca, así que levanta la cabeza cariño, piensa que tú y todos los demás, tenéis a todo un país pendiente de lo que hacéis, que depende de vosotros, no nos falléis, sé que no lo vais a hacer. Queda dos partidos, así que ya sabes, ¿eh? Hazlo como tú sabes, si haces lo que sabes hacer, todo lo demás caerá por su propio peso. Hasta pronto, vigilate esa ceja.


PD: Perdona por estos tres días sin aparecer, no creas que no me he acordado de ti, porque cuando menos aparezco por aquí, más en falta te echo.




domingo, 13 de junio de 2010

Diario de un mundial.


13 Junio 2010.


¡Hola! ¿Como sigues? Hoy hace bien día ¡¿eh?! un poquito de viento, pero bien. La verdad es que han salido fotos tuyas y sales con una sonrisa de oreja a oreja, de las tuyas, las de verdad... ¡Como se nota que te encanta el verano! Aunque bueno, ahí es casi invierno, seguro que echas de menos la buena temperatura de España, pero claro, a ti parece que siempre te acompañe el sol... Por eso hoy ha salido para verte, ¡que suerte tiene! Entonces el entrenamiento de esta mañana bien, ¿no? Habéis jugador, de risas, como si fuerais niños... como me gusta verte así... Has estado gastando bromas con tus compañeros de equipo, y también con todos los demás... Te he escuchado gritar en los juegos, y te he visto tirarte al suelo como si te hubieran roto la pierna...¡Pero si ni quiera te han tocado! Me encanta que seas así... Y bueno, a parte del entrenamiento, ¿Qué tal has pasado la noche? Dicen que las noches ahí son muy frías... me he acordado mucho de ti esta noche... con lo friolero que tú eres...seguro que has dormido tapado hasta arriba. Aquí en España sigue todo el mundo igual. La gente está ilusionada. Pendiente de vosotros, con la esperanza de hacer un buen papel, y mirando que no os pase nada a ninguno. Ya sabes... una lesión o...cualquier cosa mala, que en ese país... bueno, ya sabes. Recemos para que no. Y yo...yo sigo echándote de menos, cada día más. Pero ¿sabes? No estoy mal. Solo que...solo que me siento como si no te notara. Parece una tontería porque aunque cuando estás aquí no te tengo a mi lado, te noto 'cerca'... Aunque no te vea... y ahora, ahora tampoco te veo, pero ahora te noto lejos. Mucho. Parece una tontería, bueno, es una tontería, pero mira, así soy. ¿Y sabes porqué no estoy mal? Por que estás cumpliendo tu sueño. Si lo estuvieras pasando mal todo sería diferente...pero claro, estás en un mundial. Tu primer mundial... Me encantaría tumbarme contigo alguna noche a mirar las estrellas y que me contaras que sientes al estar ahí, como lo estás viviendo. Eres joven, ¿eh? Y mira todo lo que tienes. Un privilegiado diría yo. Pero es que más que tú no lo merece nadie. Bueno, pues que estamos a domingo, el miércoles jugáis, jugamos. Confío en ti como siempre, sé que no me vas a fallar, así que todas las palabras de buena suerte sobran. ¿Qué hora es? Aquí ya es casi la hora de la siesta, no sé si el horario allí será igual o distinto... pero bueno, si ahora tienes tiempo libre adivino que estarás haciendo... Hablando con ella, seguro que la echas mucho de menos. Durmiendo la siesta, eres una marmota, o escuchando música, todo el mundo sabe que te encanta. Yo estoy cansada. Así que hasta aquí hoy. Mañana volveré a ver como estás, ¿vale? No te preocupes por nada, que este mundial es el tuyo. Hasta mañana.


sábado, 12 de junio de 2010

Diario de un mundial.

12 Junio 2010.

¡Hola!. ¿Qué tal fue el viaje? Llegaste bien, ¿no? El trayecto fue largo, 10h, pero por lo que he visto el avión que tomaste era cómodo, primera clase ¿verdad? Así que no te puedes quejar. Además, te pasaste el viaje jugando con el móvil, así que bueno, espero que no te aburrieses demasiado, y encima, tenías un buen compañero de avión. Tenía que ser él, ¿quién si no? Tu amigo de la infancia. El recibimiento te sorprendió, ¿a que sí? Tan solo hacía falta ver tu cara. No sé, entre cara de sorprendido, de admiración o de... incredibilidad. Y no era para menos, tenías a un montón de gente semidesnuda bailando enfrente tuya. ¿Qué menos que estar sorprendido? Allí es todo nuevo. Hace menos de 48h estabas a punto de entrar en el verano. Aquí hace calor, te lo puedo asegurar yo. Y ahora estás a las puertas del invierno. Toda la ropa que seguramente sacaste de tu armario para guardarla hasta el invierno que viene, la metiste en tu maleta. Allí hace frío, mucho. Aunque la gente de ese país es cariñosa, ¿verdad? Por mucha miseria que tengan, aunque la pobreza les esté comiendo, ellos no paran de bailar. Y nosotros preocupándonos siempre de cosas con menor importancia... Ojala todo lo que vivas y veas allí te haga recapacitar, como me lo está haciendo a mí. Y no temas nada, es u país peligroso, pero estáis protegidos...aunque yo sigo teniendo miedo... Ojala no me equivoque y hayas pasado una buena noche. Seguro que echas de menos todo. Y a ella. Pero piensa que estás ahí por un sueño. El orgullo que conlleva ser uno de los elegido para representar a tu país. Seguro que estás orgullosísimo. Como yo lo estoy. El mundial ha comenzado, aunque tu puesta en escena, y la de todos nosotros, se va hacer esperar un par de días. Estos días te servirán para recapacitar. Para pensar en que quieres conseguirlo. Poner todo de tu parte. Echarle huevos. Si quieres puedes. Aquí en España la gente está eufórica. Tenemos todas nuestras esperanzas puestas en vosotros. Confiamos. Somos todo un país que representa una única voz. Somos el aliento que os dará el empujón necesario. Desde lejos pero con toda la fuerza, como si estuviéramos en el estadio con vosotros. Tu también confías, ¿verdad? sé que no te gusta ir de sobrados, pero también sé que crees que podemos. Joder, pero es que sí que podemos. ¿Sabes lo que sería esto en tu carrera? Uno de los motivos por los que quiero terminar este mundial levantando la copa es por ti. Por tu carrera deportiva, por tu currículum. Ahora estarás comiendo, durmiendo la siesta quizás. Ayer probasteis el campo donde vais a entrenar. ¿Está en buenas condiciones no? Espero que sí, no quiero sorpresas de última hora. Entrenasteis casi de noche, ¿eh? Allí, donde estás tú y tus compañeros a las 18.00 se hace de noche. No hay tarde, no existe. La noche cae encima del sol, sin más. Todo es acostumbrarse. Espero que no repercuta en tu estado de humor. Siempre he sabido que eres un chico que se adapta fácilmente, pero bueno, tú no pierdas la sonrisa, ¿eh? Por favor... Hasta mañana, que lo pases hoy bien, entrena a gusto y suerte.


foto de laluzdetumirada3 en 8/06/10
Te quiero.

viernes, 26 de marzo de 2010



¡RECUPERADO! Vuelve a ponerte las botas y a salir al campo, te echo de menos.
-Tan solo aquel que consiga conquistar el cielo será más grande que tú.-

jueves, 25 de marzo de 2010


Perdida en el abismo de unas manos sin final, tan grandes que entrelazadas rodean mi vida sin darme apenas cuenta. Tus silencios van dejando huellas en mi cuerpo, paso a paso. Y volveré a pensar en ti cada segundo del resto de mis días, aún cuando nadie más se acuerde de ti, mis huesos continuarán llevando tu nombre tatuado. Todavía hay mañanas que me cuesta abrir los ojos, me da miedo. Sé que al abrirlos no estarás, volverás a estar lejos. No quiero... Volver a respirar el aire contaminado de hipocresía, de celos, de odio, tú no estarás para ayudarme. Cada día volveré a pensar en ti. ¿Por qué siempre tienes que estropearlo todo? Dame un empujón para que deje de querer que estés aquí. Volveré a pensar en ti. Mis ojos apenas se abren, son conscientes de que el aire está hecho de cristal, que me cortará cada vez que respire si tú no estás. Volveré a quererte en silencio. Y volveré a caer, lloraré. Y tú no estarás. Y volveré a ver tus manos, tu perfecta nariz. Volveré a notar tu olor, me lo imaginaré. Veré el color de tus ojos, la curva de tu boca estrellándose contra mí, como cuando las olas se entregan a las rocas en el mar... Y volveré a pensar en ti. Y entonces sabré que te quiero, que mi vida es azul. Déjame en paz, por favor... ¿Por qué no cortas de una vez esta cuerda?... se va rompiendo poco a poco, y cuando parece que se va a desgarrar se vuelve a juntar, así toda la vida. Mis lagrimas la estiran para separar las dos partes de la cuerda, tu sonrisa las vuelve a juntar. Arriba. Abajo. Enséñame a reír como tú lo haces. Marcame el camino a seguir, sin dolor. Cuantas cosas hemos vivido juntos sin estar al lado, qué de momentos preciosos. Mi vida es preciosa, porque mi vida eres tú. En realidad... ¿Qué más quiero? , no lo sé ni yo misma. Espérame abajo del precipicio, lo voy a hacer, voy a saltar. Voy a saltar porqué sé que tú estarás ahí abajo para sujetarme, tú con tu sonrisa y tu mirada, con tus manos. ¿Y qué más? Nada. No quiero nada más. La lluvia caerá, de nuevo, me mojará la cara, el pelo, como siempre. El sol calentará otra vez mi piel, la quemará, como siempre. Viviré por tu vida, como hasta ahora, como siempre. Y seguiré, estirar y estirar, y la cuerda no se rompe, y dejarme llevar por tu sonrisa, por el olor de tu pelo, por el tacto de tus manos. Una vez más. No controlar mis ganas de decírtelo a la cara. Expresarlo sin llorar, sin gesticular, sin hablar. Por dentro estoy muerta, morí hace tiempo, cuando tú eras niño. Ahora no tengo remedio. Tu camisa a juego con tus deportivas. Tus vaqueros rotos, tu sonrisa conjuntada con tu mirada. ¡! No tengo remedio... nunca lo tendré.